
Si el ecommerce es el alimento del amor, sigue vendiendo…
San Valentín está a la vuelta de la esquina. Para algunos es una ocasión para reafirmar la relación (o para esperar tarjetas anónimas que anuncien una nueva), pero para quien tiene un negocio de ecommerce es otra gran oportunidad para conectar con sus clientes.
En este post no vamos a dar consejos de pareja, pero sí algunos trucos para que tus clientes acaben perdidamente enamorados de tu tienda online.
San Valentín, tal y como hoy lo conocemos como celebración del amor, está firmemente asentado desde mediados del siglo XIX, cuando el franqueo se hizo asequible y los enamorados podían enviar tarjetas sin gastar una fortuna. El comercio siguió de cerca esa nueva tendencia de consumo: a medida que avanzaba el siglo, el envío de tarjetas dio paso a los regalos, y los primeros bombones con forma de corazón se produjeron en 1868. A comienzos del siglo XX, San Valentín ya era una fecha consolidada en el calendario comercial y social de EE. UU. y Reino Unido, y se extendió por todo el mundo. En 2017, se gastaron 18.200 millones de dólares con motivo de la fecha en EE. UU., el equivalente a 136 $ por persona (frente a los 108 $ por persona en 2010). A nivel mundial, San Valentín se ha regionalizado y se celebra del sudeste asiático a Sudamérica.
Hay fechas del calendario retail que parecen forzadas o que aún tardarán años en consolidarse, pero San Valentín no es una de ellas. Está más que asentado y cuenta con un mercado de consumidores listo y dispuesto a participar. Hoy en día va mucho más allá de los regalos para la pareja: la gente compra para amistades, familia, compañeros de trabajo e incluso mascotas. La misión de quien lleva un negocio de ecommerce es adaptar su tienda y su catálogo a todas las personas que celebran el amor en todas sus formas.
Si vas a apostar por San Valentín, hazlo a lo grande. Atrévete: rojos y rosas vibrantes para los colores; corazones y Cupidos para los motivos. Plantéate dedicar toda tu tienda al tema de San Valentín para que tus clientes entren en modo compra y se ilusionen.
San Valentín rivaliza con Halloween por ser uno de esos eventos comerciales en los que vale tomarse las cosas con humor. Dale a tu tienda un tono divertido (con publicaciones sociales a juego).
Anima a tus seguidores a compartir historias y anécdotas románticas para desbloquear descuentos. Plantéate enviar un mailing a tus clientes anteriores con descuentos vinculados al tiempo que una pareja lleva junta o casada.
Pon en valor y muestra tus opciones de personalización. Muchos clientes se conforman con productos genéricos y divertidos de San Valentín. Para otros, poder crear un artículo único e irrepetible para alguien especial es la definición misma del romanticismo. Descubre el poder de los regalos personalizables aquí.
No des por hecho que los regalos de San Valentín tienen que estar siempre cubiertos de corazones rojos o frases cursis. Para algunas personas, este día es una excusa para regalar algo con cariño a alguien que quieren, igual que harían en un cumpleaños o el día del padre o la madre. Mira qué funciona bien en otras fechas clave del calendario retail y muévelo a primera línea de tu tienda.
El 13 de febrero se ha bautizado (de manera no oficial) como Galentine's Day: un día para que las amigas celebren su amistad, estén o no en pareja. ¡Ofrece productos para regalarse entre ellas, como tazas «best friend» o camisetas a juego!
Y, por supuesto, no te olvides de quienes no soportan San Valentín. La idea del Anti-San Valentín ha ido cogiendo fuerza en los últimos años, así que si no te ves dedicando tu tienda a corazones y romanticismo, valora aprovechar el mercado de los más cínicos.
Las tazas son el regalo perfecto para San Valentín, ya sea para una amistad, una pareja o un familiar. Ofrece opciones de personalización a tus clientes para que puedan crear un regalo único para quien lo recibe: nombres, fechas y otros gráficos están entre las opciones más populares.